COVID-19

Comunicado: Emergencia sanitaria Covid-19, situación al 5de Junio de 2020


Quito, 5 de Junio de 2020
El Ministerio de Salud Pública (MSP) informa que:
Durante este fin de semana no se emitirán datos relacionados con la pandemia del COVID-19, esto se debe al trabajo de consolidación de datos a escala nacional, que se establece entre las Coordinaciones Zonales, a través de la  Dirección Nacional de Vigilancia Epidemiológica del MSP, otras instituciones de la Red Pública Integral de Salud (RPIS) y del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias del Ecuador (SNGRE), el cual será facilitado, gracias a la implementación de un nuevo software que permitirá un ingreso y manejo de datos más ágil y eficiente.
Esto con el objetivo de entregar datos fiables a la ciudadanía y aportar a la toma de decisiones por parte de las autoridades, frente a esta emergencia sanitaria.
#QuédateEnCasa
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#Covid_19
Infografía realizada por Pilar Maldonado, PNUD Ecuador.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), esta es la región más desigual del mundo, por lo que ante una crisis, el impacto se traduce en un deterioro de las condiciones de vida de la población con mayor vulnerabilidad (CEPAL, 2019)[1]. La pandemia por la COVID-19 nos plantea una reflexión urgente sobre la relación directa entre el bienestar de las mujeres, niñas y niños y la integridad de los ecosistemas. Frente a la complejidad que implica la aplicación de medidas excepcionales para enfrentar una urgencia sanitaria que avanza de forma exponencial, se plantean desafíos extraordinarios para los sistemas sanitarios y para avanzar en la protección de los derechos humanos de las personas pero también sobre la vida cotidiana de las personas (CIDH; REDESCA, 2020) [2] 
También, la emergencia sanitaria puede profundizar las desigualdades económicas, sociales, políticas ya existentes, pone en jaque la economía de los cuidados y puede incrementarse la violencia basada en género. En épocas de emergencias, las respuestas deben orientarse a la promoción, garantía y protección de los Derechos Humanos de las mujeres y personas en mayor situación de vulnerabilidad; lo cual se traduce en respeto a las libertades fundamentales y garantizando el acceso a los servicios de salud, alimentación y protección frente a la violencia contra las mujeres, en apego al principio “pro-persona” que obedece a un debido y oportuno cuidado a la población, incluyendo la salud mental (CIDH; REDESCA, 2020) [3].
Durante los últimos dos años el Programa de Apoyo a la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDS-SP) y sus aliados estratégicos (Ministerio de Ambiente (MAE)Consejo Nacional para la Igualdad de Género (CNIG), Cooperación Técnica Alemana (GIZ), Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID)la Unión Europea (UE), entre otros, han trabajado por lograr que la política pública en cambio climático cuente con consideraciones que promuevan la igualdad de género. El Programa contribuye con la promoción de información para la toma de conciencia por parte de la ciudadanía en Ecuador. Este documento está dirigido al público en general y tiene la finalidad de sensibilizar a la población frente a una realidad latente experimentada por la mitad de la población.
El contexto en el Ecuador
Poblaciones pobres, con menos acceso a la salud o a los cuidados especializados. En 2018 la tasa de pobreza multidimensional nacional se encontró en un 37,8 %. En 2014, el 22,7% de hogares dirigidos por mujeres eran pobres (ENEMDU ,2018; ECV , 2014). [4],[5] Mujeres viviendo en áreas alejadas a los centros urbanos, trabajadoras informales sin relación de dependencia o precarizadas, mujeres inmigrantes, refugiadas, tienen mayores dificultades de afrontar una crisis económica.
Violencia por razón de género. A nivel nacional 20 de cada 100 mujeres han experimentado algún tipo de violencia en el ámbito familiar (ENVIGMU , 2019) [6]. Además, en 2019 y a nivel nacional, el 56,92 % de las mujeres reportaron haber vivido violencia psicológica en los últimos meses (ENVIGMU, 2019). La violencia por razón de género en situaciones de emergencia y desastres profundiza las desigualdades entre hombres y mujeres y pone en riesgo la integridad física, psicológica y sexual de las mujeres, niñas, adolescentes, jóvenes y adultas mayores [7].
Crisis de cuidado. El 75 % de las personas que se dedican a tareas de cuidado son mujeres . Es imprescindible visibilizar su realidad considerando que en el Ecuador 45 de cada 100 mujeres asumen la responsabilidad de las tareas del hogar [8], cuidado de hijos o hijas, personas enfermas y adultos mayores (ENVIGMU, 2019) [8] A nivel nacional el tiempo total de trabajo es de 66:27 horas a la semana. Las mujeres tienen una mayor carga de trabajo no remunerado con una diferencia de 22:40 horas frente a los hombres. Es decir, ellas realizan el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado casi cuatro veces más que ellos (EUT , 2012) [9].

Desempleo e informalidad. En la región latinoamericana, 26 millones de mujeres dependen del trabajo informal5. En el Ecuador y a marzo de 2019, el 65,24% de la población ecuatoriana pertenece al sector informal de la economía, 45,14% son mujeres en condición de empleo no pleno (ENEMDU, 2019). Por lo tanto, son las más afectadas frente a una crisis sanitaria y económica ya que sus economías dependen de sus ventas al día.

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